Por Yaca Austerlitz – IG @yacaauster
Las adversidades son reveladoras
¿De qué sirve, esposo, agravar con quejas los males? Lo que yo considero verdaderamente propio de un rey es aceptar la adversidad y, cuanto más insegura sea su situación y más vacile amenazando ruina la mole de su imperio, con tanta más seguridad y valentía debe mantenerse a pie firme. No es de hombres dar la espalda a la Fortuna.
Séneca, Edipo, 80
Como director ejecutivo de Charles Schwab, Walt Bettinger contrata a cientos de personas cada año y entrevista a otras tantas. Puede decir con seguridad que, en el curso de su vida, ha tenido éxitos, errores y sorpresas cuando se trata de incorporar a gente a la empresa. No obstante, analicemos la técnica que ha utilizado a lo largo de los años: invita a un candidato a desayunar y le pide al gerente del restaurante que le sirva mal su pedido.
A Schwab le interesa observar sus reacciones: ¿Se enfadarán? ¿Serán maleducados? ¿Dejarán que eso arruine la reunión? ¿Gestionarán el incidente con gracia y amabilidad? La gestión de una adversidad mínima puede parecer poca cosa. pero, de hecho, es muy reveladora.
Ryan Holiday
En medio de las tragedias que enfrentamos en la vida cotidiana, a menudo nos encontramos buscando respuestas y buscando formas de superar estas dificultades. En tiempos difíciles, una filosofía antigua como el estoicismo puede ofrecernos una perspectiva única y un mensaje positivo de vida. Los estoicos nos enseñan a encontrar fortaleza interior, aceptar lo que NO podemos cambiar y encontrar serenidad en medio de la adversidad. Voy apuntar a cuatro puntos claves sobre esta rama de pensamientos:
La aceptación del destino. Los estoicos nos enseñan la importancia de aceptar los eventos que están fuera de nuestro control. En lugar de resistirnos y luchar contra lo inevitable, debemos aprender a adaptarnos y aceptar nuestra suerte. Al aceptar nuestro destino, encontramos la paz interior y liberamos nuestra energía para enfocarnos en lo que sí podemos cambiar.
La importancia del autocontrol emocional. Los estoicos nos trasmiten la necesidad de mantener el control sobre nuestras emociones y reacciones. Nos enseñan a no dejarnos llevar por los altibajos emocionales, sino a mantener la calma y la serenidad incluso en medio de las circunstancias más difíciles, en la que nadie está exento. Al desarrollar esta habilidad, nos volvemos más resilientes y capaces de manejar cualquier situación que se nos presente, mas allá de lo difícil que sea.
Vivir en el presente. Vuelvo a insistir y destacar esta pequeña frase, y lo seguiré diciendo mientras pueda. Los estoicos nos recuerdan la importancia de vivir en el presente y enfocarnos en lo que tenemos en lugar de lamentarnos por lo que nos falta. Nos invitan a apreciar los momentos presentes y encontrar la felicidad en las pequeñas cosas de la vida. Al hacerlo, podemos encontrar alegría y gratitud en cada día, sin importar las dificultades que enfrentemos.
La importancia de la virtud. Los estoicos nos enseñan que la verdadera fuente de felicidad y satisfacción proviene de vivir una vida virtuosa. Nos instan a cultivar cualidades como la sabiduría, la templanza y el coraje, y a actuar de acuerdo a ello. Al hacerlo, nos convertimos en mejores personas y encontramos una profunda satisfacción en nuestras acciones y elecciones.

Por último, en un mundo lleno de desafíos, adverso en varias circunstancias cotidianas y de tragedias, el mensaje positivo de vida de ellos puede ser un faro de esperanza y fortaleza. Nos invitan a encontrar la serenidad interior, aceptar lo que no podemos cambiar y vivir una vida virtuosa. Al adoptar estos principios en nuestras vidas, podemos superar cualquier adversidad y encontrar la felicidad duradera. Enfrentar la vida con valentía y sabiduría. Donde se cierra una puerta, primero hay que aceptarla, por más dolor que cause, se abre otra. Si, ¡Donde se cierra una puerta, se abrirá otra más grande para vos! Calma, respira y llénate de paz. A veces cuando las cosas parecen estarse derrumbando, puede que más bien se estén colocando en su lugar.


