El Mont Blanc cierra por el calor y en plena crisis de los glaciares

El Mont Blanc cierra por el calor y en plena crisis de los glaciares

El Mont Blanc cierra por el calor y en plena crisis de los glaciares - Indómito

Fuente: La Vanguardia

Los glaciares del planeta Tierra perdieron de media más hielo en verano del que ganaron en invierno durante 2025 y por 38º año consecutivo (pierden más masa de la que logran recuperar), según el informe climático mundial ‘Estado del Clima en 2025’, publicada en el ‘Boletín de la Sociedad Meteorológica Estadounidense’. Los Alpes europeos son una de las regiones más afectadas por este fenómeno, con ya consecuencias visibles en el deshielo del glaciar del Mont Blanc que ha causado el cierre de varios de sus refugios y de su túnel de hielo y que, además, ha originado desprendimientos de piedra que acabaron con la vida de un aspirante a guía francés el pasado jueves 13 de agosto.

Los glaciares, ecosistemas ahora más delgados y cortos, son masas de nieve y hielo constantes que varían según la topografía local y fluyen lentamente bajo su propio peso. A nivel mundial, y desde 1976, han perdido alrededor de 9.000 gigatoneladas de agua, y un 41% de esta pérdida se ha producido en la última década. Además, al menos 181 de estos ecosistemas están ahora registrados como extintos, como bien explica el informe.

En Europa, la zona central del continente, afectada  por temperaturas superiores a la media y condiciones más secas de lo habitual, registró una pérdida media de masa glaciar de 1,38 metros de equivalente en agua (m e.a.) de masa, según explica el Informe sobre el estado del clima en Europa de 2025, elaborado por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Las causas de este fenómeno son diversas, aunque todas ellas relacionadas con el cambio climático. La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera genera que muchos indicadores climáticos se deterioren. El dióxido de carbono (CO2), el metano y el óxido nitroso -los principales gases de efecto invernadero atmosféricos de la Tierra- volvieron a alcanzar concentraciones récord en 2025.

El nivel promedio global de CO2 alcanzó el año pasado 425,6 partes por millón (ppm), un 53% más respecto al nivel preindustrial de 278 ppm. Las temperaturas fueron, en consecuencia, muy elevadas, con el 2025 siendo el año más cálido registrado sin un evento de El Niño que influyera en la temperatura global. Además, el enero de ese año se convirtió en el enero más cálido registrado y la mayoría de los demás meses, excepto diciembre, se situaron entre los tres primeros.

Los glaciares acumulan nieve durante el invierno y la primavera y las nevadas ocasionales en verano suponen que el deshielo se ralentice o se detenga temporalmente. La cuestión importante es que si los glaciares finalizan el invierno con menos cantidad de nieve— la mayor parte de Europa registró un número de días de nieve inferior a la media durante el invierno de 2025 y el promedio anual de la superficie cubierta por nieve en el hemisferio norte fue el tercero más bajo registrado en más de 55 años— ahora entran, además, a un verano caracterizado por unas temperaturas y una radiación solar superiores a la media, según explica el Servicio de Cambio Climático de Copernicus.

Además, las condiciones globales de humedad del suelo, que influyen en eventos meteorológicos extremos, incluyendo olas de calor e incendios forestales, fueron, en promedio, más secas en 2025 que en cualquier otro año desde que se iniciaron los registros en 1991.

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