El intestino: nuestro segundo cerebro

El intestino: nuestro segundo cerebro

El intestino: nuestro segundo cerebro - Indómito

Por Lic. Inés Lupion, nutricionista IG @Inelupion – Equipo ComeSano IG @comesanosalta

¿Sabías que gran parte de lo que pensamos, sentimos y decidimos se origina en el intestino? Durante mucho tiempo se pensó que el cerebro era el único órgano encargado de controlar pensamientos, emociones y decisiones. Sin embargo, en los últimos años la ciencia reveló un protagonista inesperado: el intestino, también conocido como “segundo cerebro”.

El intestino tiene un sistema nervioso propio. Está recubierto por más de 100 millones de neuronas, conocido como el sistema nervioso entérico. El mismo funciona de manera autónoma y se comunica constantemente con el cerebro a través del eje intestino – cerebro, una autopista bidireccional que influye en nuestro estado de ánimo, energía, apetito y respuesta al estrés.

Dentro del intestino, viven trillones de microorganismos, la microbiota intestinal, que cumple un rol fundamental en la digestión, la inmunidad, y la producción de neurotransmisores como la serotonina, la llamada “hormona de la felicidad”. De hecho, cerca del 90% de la serotonina del cuerpo se produce en el intestino.

Se puede decir entonces, que si tenemos salud intestinal, tenemos salud integral. El intestino en equilibrio favorece una mejor digestión y absorción de nutrientes, un sistema inmune más fuerte, un estado de ánimo más estable y tenemos menor riesgo de contraer enfermedades metabólicas y autoinmunes.

Por el contrario, cuando la microbiota se altera, lo que se llama disbiosis, pueden aparecer problemas digestivos, cansancio, ansiedad, depresión e incluso enfermedades inflamatorias.

Entonces, ¿cómo cuidamos nuestro segundo cerebro? El bienestar intestinal se construye con hábitos diarios que están al alcance de todos. Por un lado, debemos tener una alimentación rica en fibra, es decir que incluya variedad de frutas y verduras, legumbres, cereales integrales y semillas.

El intestino: nuestro segundo cerebro - Indómito

También podemos incluir fermentados como el yogur natural, el kefir, chucrut, entre otros, que aportan probióticos, microorganismos vivos beneficiosos para nuestra salud intestinal. Los prebióticos naturales nutren a las bacterias buenas y los encontramos en alimentos como el ajo, la cebolla, los espárragos, alcauciles, banana verde y avena. Por otro lado, debemos disminuir el consumo de alimentos ultraprocesados, reducir azúcares, harinas refinadas, embutidos y comidas rápidas que dañan la microbiota. Es fundamental el consumo de al menos dos litros de agua pura por día.

Movernos un poco todos los días, ya sea caminar, bailar, practicar yoga o cualquier actividad física que ayuda al funcionamiento intestinal y al manejo del estrés. También es fundamental dormir bien, un descanso reparador regula las hormonas y favorece la reparación intestinal. Tenemos que escuchar a nuestro cuerpo, la hinchazón, diarrea, estreñimiento o reflujo no son normales si se repiten, pueden ser señales de alarma y tenemos que revertir estos síntomas para vivir mejor.

Cuidar el intestino no significa solo prevenir problemas digestivos, es apostar por una vida con más energía, equilibrio emocional y bienestar integral. Reconocerlo como segundo cerebro nos invita a pensar en la salud de manera más completa y conectada. Cuando nutrimos y cuidamos nuestro intestino, no solo alimentamos al cuerpo, también cultivamos bienestar y equilibrio para toda nuestra vida.

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